
El material de nuestra práctica deportiva no es barato, aunque la seguridad debe primar por encima de todo. No entraré en si es el precio que debería tener o no. El mercado define los precios, y lo coges o lo dejas. Pero ante esto muchos hemos ido evolucionando y probando distintas alternativas.:
1) En mis inicios al descenso de cañones utilizaba lo que podría llamar zapatillas de deporte baratas, llamémosle marca ACME. Para los amantes de los dibujos animados el nombre es totalmente auto-explicativo. Eran tiempos de unos recursos económicos muy limitados. No quedaba otra.
2) Con el tiempo cambié las zapatillas de deporte marca ACME, por botas baratas de centro comercial, obviamente también de la marca ACME. Este calzado, aunque puede servir, pensando en el factor económico, tiene sus inconvenientes. Sin duda alguna, no se debe sacrificar en exceso seguridad por economía. A mayores del calzado del punto 1, estas nos agarran un poco más el tobillo. Este tipo de calzado normalmente presenta unas suelas que, con pocos descensos, o incluso desde el primer día, tienes la sensación de ir descalzo, y no es agradable para las plantas de los pies. Su duración, según el modelo, puede ser aceptable. El problema más crítico que nos encontramos en muchos modelos es la adherencia a superficies mojadas, haciéndose crítico en los típicos descensos en granito. Seguir con unas de estas al alguien que lleva unas botas específicas de descenso de cañones en un descenso de granito de los muy resbaladizos se convierte en un auténtico ejercicio circense. Eso sí, cuando se mejora en el calzado, pasa como cuando te pones a patear sin la saca a la espalda, vuelas. Pero volar tampoco es bueno.
3) Después de esto están las botas de seguridad y de trabajo. Aunque hice una selección entre varias, atendiendo a factores de suela, peso, coste, etc., etc., al probarlas decidí que no las testearía en cañones. Tal vez demasiado peso, y recordar los días de las zapatillas de deporte marca ACME, muy ligeras, me hizo desistir.
4) El siguiente paso es evolucionar a botas de descenso de cañones. No hablaré de marcas, aunque a todos nos viene a la cabeza alguna. Señalar que no he probado ninguna de ellas, por lo que no puedo hablar de comparaciones, ni experiencias con las mismas. Lo único que puedo apuntar es la enorme frecuencia con la que me encuentro cañoneros amigos que las utilizan, y que a los pocos usos, las tienen destrozadas (suelas despegadas, lengüetas despegadas, etc., etc.), y un sinfín de reparaciones variopintas caseras. Pienso que demasiado coste vs. duración. Su adherencia por lo que me comentan debe ser buena, pero no puedo hablar por experiencia propia.

5) Mi última opción buscando un mixto entre todas ellas, sin reducir excesivamente el factor seguridad, son unas five ten que creo se utilizan para “trail runner”. Se trata de las zapatillas Five Ten Marvel, que se pueden encontrar por 47 € aproximadamente.
En estos momentos (19-10-2010), las han bajado a 29 € (mejor imposible). En fecha 28-11-2010 el producto aparece como agotano en el web de referencia. Hasta la fecha únicamente he hecho 5 descensos con ellas. El precio es asumible. Como único defecto menor, son bajas y no sujetan el tobillo, en mi caso particular no es crítico. El agarre en comparación con lo probado hasta la fecha, una maravilla. De hecho en algunas ocasiones acostumbrado a las ACME me agarran demasiado y en algún destrepe me quedan atrás. Eso sí, siento que cada vez se tiende a forzar más los ángulos, y cuando se van (Newton siempre está ahí), la leche es mucho mayor. Cuando estas zapatillas tengan más descensos veremos su duración-resistencia, degradación de suela, etc. A priori, ese precio. vs. prestaciones, puede ser una opción aceptable, considerando todos los factores, y priorizando el económico. No estaría mal que alguien de los habituales de las five ten de cañones probase unas, para poder disponer de una comparativa completa. Obviamente es muy posible que ganen las de cañones, pero si incluimos el factor económico …????