martes, 3 de septiembre de 2013

Cañón del Río Vero (Lecina al Puente de Villacantal, Sierra de Guara-Huesca)

Uno de los cañones más frecuentado y característicos en la Sierra de Guara. Entorno espectacular entre altas paredes muy bien formadas. Desde el punto de vista de actividad de descenso de cañones para niños, señalar que es bastante largo, cerca de los 7 kms. de cañón, lo que requerirá que los pequeños participantes tengan una buena condición física. En otro caso, la actividad podría ser contraproducente para que los niños se enganchen a esta actividad deportiva. Además, los tres caos de bloques que habrá que atravesar, en la segunda parte del descenso, también los pondrá a prueba. Analizad bien las condiciones de los pequeños participantes antes de planificar con ellos este descenso. Organizarlo para un día completo, con calma, para que disfruten del entorno y el cañón. Como es lógico, además de todo el material necesario, neopreno, cascos, etc., indispensable llevar suficiente agua y comida para todo un día. Una cuerda pequeña por si es necesario su uso en algún destrepe y los correspondientes arneses también es aconsejable.

No entraremos en temas de aproximación al barranco, dado que está disponible en multitud de referencias, algunas de las cuales encontrarás al final de esta entrada. De forma muy resumida, de Barbastro o Alquezar iremos a Asque, seguiremos en dirección a Arcusa. Como punto de partida del descenso tenemos el aparcamiento del Vero cerca de la localidad de Lecina, antes del desvío a dicha localidad. Como observación, al descender hasta este punto primero encontraremos un aparcamiento a la izquierda, que es el del barranco de la Portiacha, afluente del Vero. Seguid al segundo aparcamiento a la izquierda, un poco más adelante. Desde este segundo aparcamiento cogeremos sendero que nos llevará, en 5 minutos, al inicio del barranco, en una pequeña presa.




La primera parte del Vero es de caminata. En algunos tramos se podrán utilizar senderos paralelos al Río Vero, perteneciente a la ruta de la Ermita de San Martín. De esta forma avanzaremos a buen ritmo.


Una represa nos permite hacer algún pequeño salto para entrar en contacto con el agua. En el caso de que los neoprenos de los pequeños no tengan un mínimo de milímetros, reducir su tiempo de permanencia en el agua, para evitar pérdidas de calor innecesarias.



Las primeras paredes del Vero se muestran.


Pequeños cañonistas, pequeños saltos.


Luego avanzamos a buen ritmo. El cañón es largo y siempre que nos sea posible no escatimaremos en ganar tiempo, siempre sin atosigar a los pequeños.




El juego de imaginar formas en las paredes será habitual durante parte del descenso.







Tiempo de parada, tiempo de baño.


Las formas del Vero en sus paredes les llama la atención.


Unos ojos grandes con nariz.


Llegamos a una zona en la que es obligado meterse en agua. En este punto se deberá equipar adecuadamente a los pequeños, neopreno completo, casco, chalecos si necesario, etc.



Estamos en la zona previa a los oscuros. Nada mejor que disfrutar de alguno de los muchos saltos del Vero.




Saltos y más saltos. Todos ellos de pequeñas dimensiones. Ideal para que los minicañonistas practiquen.


Entramos en la zona de los oscuros.



La falta de sol hace que los mini-cañonistas empiecen a perder temperatura. Los saltos son la forma más rápida de avanzar. Cada pequeño va acompañado, en todo momento, de un adulto. Eso no significa que no se haga todo lo posible para que progresen de forma autónoma por las dificultades.


Entre los oscuros se cuelan unos rayos de sol. Todo sirve para tratar de ganar temperatura.


Rayos de sol y abrazos. Distintas forma de entrar en calor. Los impresionantes oscuros del Vero, con sus juegos de luces. No es espeleo, pero se le parece.



Salimos de los oscuros. El cauce se abre ligeramente. Nada de prisas. Después de los oscuros es buen momento, cuando el sol calienta, para que los pequeños recuperen temperatura, así como de hidratarlos. También es buen punto para que coman algo. Estos cargan batería muy rápidamente.



Seguimos por algunos estrechos pasillos.



La caliza nos muestra sus formas.


Se suceden las zonas de sombra y sol.


Un buitre, en medio de una pared, muy cerca de nosotros, parece estar pegándose un festín. Una pena no tener un zoom decente en la cámara. Bueno, mejor que pena no tener una cámara mínimamente decente.




El color del agua impresionante. ¿Tiene color el agua?.


En este punto estamos aproximadamente a mitad de descenso. Todavía no hemos llegado a la gran visera. No hay fotografías del resto. He descubierto una nueva opción de mi cámara de fotos. Después de muchos días de actividad, es la primera vez que me pasa, al llenar la tarjeta de memoria de fotos, la cámara la pone en modo lectura, sin proporcionar posibilidad alguna de borrar las que no quieras para poder seguir haciendo fotos. Posteriormente, después de descargar las fotos, se tuvo que formatear la tarjeta para poder volver a utilizarla. Increíble, pero cierto.

Por delante nos quedaremos perplejos con la gran visera que, como su nombre indica, es un gran techo, realmente grande, que vuela sobre nuestras cabezas.

Después de esta gran visera, tendremos que atravesar tres dificultades-tramos que se llegan a hacer algo tediosas con niños, los tres grandes caos de bloques que nos encontraremos. Para no agotar a los pequeños, en cada uno de ellos optamos por, en distintos puntos, adelantar a un adulto un buen número de metros para verificar la mejor zona de avance entre los bloques, evitándole a los niños tener que avanzar, retroceder, volver a avanzar, etc. Así como buscar, entre las posibles zonas de avance, las dificultades que mejor se adapten a ellos.

Pasado el último gran caos, entraremos en la Garganta de Villacantal que nos anuncia el final del descenso, en el Puente románico de Villacantal, en la siguiente fotografía de nuestra visita al Vero del año pasado.


En este punto es momento de cambiar a los pequeños por ropa seca para iniciar el retorno. Sobre el retorno existen muchas posibilidades. La mejor de todas, si se dispone de un segundo vehículo que se habrá dejado en la localidad de Alquezar o en la de Asque, a gusto del consumidor. Desde el puente de Villacantal, cogeremos el sendero de dicho puente. A la derecha, margen derecho del Vero, hacia Alquezar. A la izquierda hacia Asque.
En nuestro caso, al disponer de un único coche, se planifica la actividad para que los pequeños, acompañados de algún adulto, hagan el sendero a Alquezar, localidad en la que esperarán disfrutando, en este caso, de un campeonato en su plaza de pelota vasca, a la llegada del vehículo. En paralelo, un adulto hará el largo y duro retorno a por el coche de cabecera, en el aparcamiento de Lecina. Para ello, se coge el sendero del puente de Villacantal a la izquierda, hacia Asque. Al poco de subir, en un cruce de caminos, en lugar de coger el de la derecha hacia Asque, cogeremos el de la izquierda del todo, que nos llevará un tramo por el margen derecho del Barranco Lumos, para remontar en fuerte pendiente el sendero del "Covacho de Arpán". Ese sendero nos llevará al kilómetro 9 de la carretera de Asque a Lecina. Luego se recorrerán 4 kilómetros de carretera hasta el aparcamiento de inicio del descenso. Como es lógico, en carretera haremos dedo. Esta ruta a por el coche de inicio de descenso supondrá entre 2h30m y 3h de caminata.
Aunque esta fue la planificación, al llegar al Puente de Villacantal nos encontramos a un grupo de cañonistas franceses. Les preguntamos si tenían sitio en sus vehículos para una persona para subir al aparcamiento de Lecina. El grupo estaba con una empresa de descenso de barrancos llamada Alto Pirineo. He flipado con el guía de dicha empresa. Ante esta pregunta puso todo en su mano para facilitarme el regreso al coche de cabecera. Me hizo acompañar al grupo que llevaba a la localidad de Lecina. Después, aunque eran muchas las personas que tenía que llevar a cabecera, repartidas en varias zonas-coches, de cabecera, hizo las gestiones oportunas, para arreglarme una plaza en el vehículo que llevaba arriba. Además, pude charlar largamente con él durante el retorno. He podido comprobar, que además de un gran enamorado de este y otros deportes en la naturaleza, es un gran profesional. Gente que cuida todos los detalles de las actividades con sus clientes. Gente que cuida el número de clientes por guía, para mejorar la actividad y minimizar riesgos. Gente muy conocedora del medio y, por encima de todo, todo un enamorado de los cañones. Y si falta algo, también un gran compañero de los que hacemos barrancos por libre. Sirva estas líneas como gratitud a la gente de Alto Pirineo y, en especial, a Josep Creus.


Información general.:

Aproximación desde el coche de cabecera.: 5m.
Descenso.: 5h con niños
Retorno hasta el coche.: 40 minutos si segundo coche en Alquezar o Asque. En el caso de retorno andando al coche de cabecera (2h 30m a 3h) [un adulto a por el coche y el resto a Alquezar o Asque].
Material necesario con niños.: 1 cuerda de 15 metros por seguridad, 2 arneses, neoprenos, cascos. Si algún niño no sabe nadar chaleco salvavidas. Indispensable con niños comida y agua suficiente para todo el día. Ropa seca para los pequeños.
Época recomendable con niños.: julio a septiembre (nunca después de lluvias). En otras épocas o después de lluvias puede llevar un caudal muy elevado, siendo totalmente desaconsejable con niños.
Consideraciones.: Magnífico y estético descenso. El único problema, demasiado largo para los pequeños, cerca de los 7 kms. de descenso. Analizar bien las condiciones físicas de los niños participantes antes de meterte en este descenso con ellos. En caso de duda, siempre puedes disfrutar de alguno de sus tramos, como el que describimos en la entrada El Vero (toma de contacto) en la sección descenso de cañones para niños, o el de inicio en la cabecera desde el aparcamiento de Lecina, regresando a cabecera en el primer punto del Vero en el que remontarlo suponga algún problema-dificultad.

Más información de este descenso en (fuente enlaces topocanyons.info).:

- http://www.somontano.org/vero/ (una maravilla en fotografía y montaje. Todo un recorrido audiovisual del Vero)


Actividades complementarias.: En la Sierra de Guara existen muchos y variados barrancos, algunos de ellos aconsejables para niños, así como rutas. Para más información ver sección descenso de cañones y rutas-senderos del menú principal de actividades para niños disponible en el enlace siguiente.


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