jueves, 20 de septiembre de 2018

Cueva del Río Purón o Cuevón de Pruneda (Purón, Sierra del Cuera, Asturias)

Estamos ante una pequeña travesía espeleológica que se desarrolla en un curso de agua. A todos los efectos, los pequeños lo han percibido como un descenso de barrancos bajo tierra. Realmente lo han disfrutado mucho.

La aproximación se inicia a la entrada de la localidad de Purón, a poco más de 10 kilómetros de Llanes, en plena Sierra del Cuera. Con un desnivel de 80 metros y un desarrollo de 700 es una cueva totalmente recomendable con niños que sepan progresar en cuerda. Indispensable neopreno, iluminación resistente al agua, equipos de vertical, 2 cuerdas de 30 metros + cuerda de backup, entre otros "kits" de actividad. Sobra decir que esta travesía es recomendable con niños siempre y cuando el caudal sea bajo o moderado.

En esta actividad encontramos una parte realmente peligrosa y, por cierto, no en cueva. Los últimos 5 kms. de carretera antes de llegar a Purón han supuesto un considerable estrés. En pocas palabras, si vas en coche es llevadero pero, en nuestro caso, en autocaravana, hemos de indicar que esta carretera no es apta para este tipo de vehículos. El ancho de esta vía, poco más que un coche, con apartaderos cada bastante distancia, supone todo un reto para nuestras ACs. A la ida nos cruzamos 3 coches, siendo sus conductores los que amablemente retrocedieron hasta el apartadero más próximo. Muchas gracias a todos. En el regreso, nos cruzamos con un coche de una vecina de Purón. Al ver la autocaravana nos indicó que era una auténtica locura circular con tal vehículo por esa carretera. Señalar que tiene toda la razón. Se apartó a su lado, tocando prácticamente con su retrovisor abatido en la roca. Tuvimos que pasar dejando media rueda de la autocaravana por fuera de la carretera y a escasos milímetros... Las carreteras si que son un auténtico peligro en este nuestro deporte. En resumen, si vas en este tipo de vehículos, mejor no entres en esta carretera. Lo curioso es que sigan existiendo estas carreteras, especialmente pensando en que hay un buen número de casas-habitantes en dos núcleos urbanos de la zona. Pero bueno, al final pudimos aparcar la AC a la entrada del pueblo, punto de partida de la aproximación.

Cuando nos encontramos con la primera casa del pueblo, antes de una subida, observamos a nuestra izquierda un camino y un puente. Dejaremos aquí nuestro vehículo. La aproximación a boca de cueva desde este punto supone un total de 2,5 kms. con un desnivel de 310 metros. Con calma, las vistas son bonitas.

Se adjuntan dos ficheros kmz con los "tracks" de aproximación.:

- El primero de ellos, disponible aquí, representa una ruta desde el pueblo de Purón al Pico Liño. En su primer tercio se coge desvío a derecha, siguiendo el "track" del enlace del punto siguiente, a boca de cueva.

- El segundo, disponible aquí, representa la aproximación a boca de cueva desde el camino del "track" anterior, así como el descenso del río exterior, una vez salimos de la travesía, que no hacemos al no parecernos de cierto interés, y el sendero de retorno al camino en el caso de hacerse el barranco-río exterior.

Antes de nada, incluimos topografía, planta y perfil, de la travesía. Desconozco sus autores para poder referenciarlos. En su desarrollo no hay pérdida posible, únicamente seguir el curso de agua. Reseñar la existencia de 3 dificultades de progresión vertical en cuerda, así como varios pasos estrechos en agua.


Desde el aparcamiento a la entrada del pueblo, reseñado anteriormente, cruzamos el puente sobre el río Purón, para seguir en todo momento el camino principal, ancho y siempre en ascenso.


Pasaremos al lado de varias construcciones.



Según cogemos altura las vistas son realmente bonitas, con el pueblo en el valle y el mar al fondo.


A los 20 a 30 minutos observamos los afloramientos, en la siguiente fotografía a la derecha, de la travesía. También vemos desde cierto punto la boca de salida. El acceso o boca de entrada se encuentra por la parte de atrás de las pequeñas montañas.



Afortunadamente para nosotros, los pequeños empiezan a portear material. Es de agradecer esos kilos de menos. En un rellano del camino, ver "tracks", nos desviamos a derecha por unas praderas, repletas de ganado.


Sin molestar, alejándonos del ganado, atravesamos esta zona.


Hasta llegar a la boca de entrada, en cuya zona localizamos un par de vacas a la sombra. En este punto observamos dos bocas de entrada próximas. Se puede acceder por cualquiera de ellas, dado que a los pocos metros dan al mismo punto. Como en otras ocasiones, accedemos por la de nuestra derecha. En la siguiente fotografía la boca de entrada.


Estamos a 6 de agosto y no me imaginaba que en estas fechas pudiese llevar tal cantidad de agua. Este invierno ha llovido demasiado. Pero se agradece el caudal, hará más divertida la travesía. Además este nivel no supondrá peligro alguno.

En las dos o tres ocasiones que he hecho esta travesía, recuerdo especialmente una de principios del 2000, en compañía de mi colega Pablo Fernández, en la que tuvimos que abortar actividad llevado poco más de un tercio de la misma. El caudal de aquella ocasión era endiablado. Fuimos revisando cada dificultad y paso analizando la viabilidad de remontar, hasta llegar a un estrecho pasillo por el que el agua bajaba con muchísima fuerza. No está mal tomar este tipo de decisiones cuando las cosas se ponen feas. Las cuevas no se van a ir a ninguna parte.


Inicialmente el acceso es algo estrecho, obligándonos a doblarnos. Ellos disfrutan del color de la caliza.


Para de inmediato acceder a una galería alta y cómoda. A los pocos metros, observamos la otra boca de entrada. Nos acercamos a verla, siguiente fotografía.


Para seguir el curso aguas abajo, disfrutando en varios puntos de formaciones de cierta belleza.


Casi siempre metidos en agua.


De formación en formación recorremos los primeros tramos.


Hasta llegar a un pequeño salto de agua, siguiente fotografía, que destrepamos por el margen izquierdo.


En este punto la galería hace un giro de noventa grados y se estrecha considerablemente. Esta fue la zona en la que hace un buen montón de años abortamos una de nuestras actividades.

En algún punto tenemos que quitarnos la saca para poder avanzar con mayor comodidad.


En ocasiones el río coge algo de profundidad, especialmente para los más pequeños.


Hasta llegar a la primera dificultad en cuerda, en la que montamos en doble una de 25 metros.


Accedemos a una zona estrecha, con un gran número de pequeñas marmitas. De alguna de ellas "no resulta fácil salir". Ayudamos a alguno de los pequeños en estos pasos, aunque poca falta les hace.


Ellos perciben esta actividad como un barranco más. No paran de buscar posibles saltos.


Llegamos a una segunda dificultad en cuerda. Un pasamanos nos saca al margen izquierdo fuera de la línea de progresión en agua y de los roces de cuerda. Está equipado en fijo. Con el tiempo esta situación puede cambiar.


También está equipado en fijo el rápel. Revisad la instalación y estado de la cuerda en caso de utilizarla. Esta dificultad vertical es bastante estética, con el agua cayendo a nuestro lado (siguientes fotografías).





Volvemos a avanzar, por una galería cómoda y sin dificultades aparentes.


Disfrutando nuevamente de algunas formaciones.


Hasta llegar a la última dificultad en cuerda. Observamos un pasamanos a nuestra derecha, del que pasamos. Si se hace esta dificultad de una tirada, serán necesarias dos cuerdas de 30 metros. En nuestro caso montamos una en doble hasta una reunión intermedia, cómoda, haciendo lo mismo en el segundo tramo. En las dos siguientes fotografías desde la cabecera del primer tramo. En la parte baja de la fotografía la zona de reunión intermedia, con espacio para 4 o 5 personas aseguradas.



Mientras ellos bajan, aprovecho para hacer alguna fotografía de las sombras proyectadas en la sala. Es un espeleólogo XXL.


Toca esperar un poco.



Aunque el segundo tramo de esta dificultad se podría plantear como destrepe, lo desaconsejamos totalmente. Este segundo tramo, especialmente con agua, no es de fácil destrepe, y mucho menos con niños. Obligatorio meter cuerda para progresar. Tras esta última dificultad, algún que otro destrepe, entre bloques, siguiente fotografía, nos llevará a la boca de salida.


En la siguiente fotografía la boca de salida del Cuevón de Pruneda.


Nos acercamos a la primera dificultad vertical del río exterior. Al no parecer de cierto interés, decidimos iniciar el retorno desde la misma boca de cueva, por el margen izquierdo. De inmediato ascendemos por un sendero poco marcado por una pedrera.


Disfrutando de las vistas. Al llegar a un pequeño afloramiento calizo longitudinal, a los pocos metros, cogeremos a la izquierda para por sendero atravesar por la parte alta de la boca de cueva al margen derecho del río. En algún punto hay una cierta caída. En otros tramos se han montado pasamanos en fijo. Tomad las medidas de seguridad oportunas en cada caso y situación para evitar posibles accidentes.


En poco más de 20 minutos llegamos al camino de nuestra aproximación. Ahora toca bajar. Un descanso a la sombra siempre sienta bien.


Desde el camino observamos la zona de la boca de salida.


En la siguiente fotografía, en rojo, una aproximación al sendero de retorno, empezando en la boca de cueva.


Sin duda alguna una actividad totalmente recomendable con niños, como una forma perfecta para introducirlos tanto en el mundo de la espeleología como en el de los descensos de barrancos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Cañón del Río Lentegí (Lentegí, Granada)

Este es el otro de los maravillosos descensos que hicimos en Granada en 2018, junto con el Madroñales y Río Verde. Con caudal moderado-bajo totalmente recomendable con niños que sepan progresar en cuerda y nadar. Neopreno indispensable incluso en verano. Este descenso lo hacemos a finales de julio, encontrándolo con agua. En la planificación desde la página de topocanyons llegamos a la de actionman-lentegí. Comprobamos que es un poco lioso las diversas posibilidades de entrada a este barranco. Con esto, buceamos un poco y localizamos varios kmz relacionados. Tal y como apuntan, algún tramo de la parte alta es un auténtico suplicio. Por lo tanto, optamos por la entrada que parece más interesante y clásica, accediendo a zona acuática desde el principio.

Respecto a la planificación, también vemos que es un descenso para hacer a dos coches. Como casi siempre, nosotros vamos en un vehículo. También observamos que la combinación por la carretera supone muchísimos kilómetros que, unido al calor a finales de julio, hace que busquemos otras alternativas. Finalmente vemos un retorno por el coche de cabecera más corto, subiendo por sendas y caminos. Respecto a otras gestiones, señalar que este descenso no requiere de autorización alguna.

Tal y como apuntamos en la entrada de descenso Madroñales-Río Verde, el campamento base lo hacemos en el propio pueblo de Lentegí, perfectamente ubicado para el descenso. Nos alojamos en "El mirador de Lentegí". De forma resumida, un 10 de alojamiento. Sergio, su propietario, otro 10. Si necesitas alojamiento en la zona, sin duda alguna esta es una opción totalmente recomendable. La casa, amplia, muy limpia, con todo lo necesario, en la parte alta del pueblo, con acceso en coche muy bueno, con unas vistas espectaculares, una terraza en la que las cenas y desayunos se hacen muy amenas con el valle de este descenso y el pueblo a nuestros pies. Al atardecer siempre nos dábamos un paseo por el pueblo, en cuesta, como gran parte de los pueblos blancos. En la plaza de la parte baja, en un bar con una pequeña terraza, disfrutábamos de unas buenas cervezas, amenizadas con unas interesantísimas charlas con la propietaria del local. Sois un encanto y tenéis un pueblo único. Espero no cambie nunca.

Antes de nada, adjuntamos ficheros kmz de "tracks" de interés para este descenso.:

1.- El primero de ellos incluye la combinación coches y la aproximación de cabecera a inicio de descenso (disponible aquí). Existen puntos "waypoints" con los aparcamientos de coches. La combinación de coches supone un total de 8,5 kms. y 470 metros de desnivel. Al llevar un coche inicialmente nos planteamos que uno de nosotros hiciese este retorno, por carretera. Posteriormente conseguimos un "track" por sendero mucho más corto, que adjuntamos en otro punto de "tracks".

2.- En este "track" se incluye la aproximación del coche de cabecera al inicio del barranco (disponible aquí). Bueno, la opción de las posibles que hemos seleccionado, entrando en la parte final del Barranco Guadajana para, en un par de dificultades, caer al Lentegí (opción totalmente recomendable, especialmente con niños). Esta aproximación supone 1km. en total con un desnivel, en este caso descendiendo, de 168 metros.

3.- Incluye tanto la aproximación caminando, disponible también en el "track" anterior, más el descenso hasta el coche de retorno. El descenso supone un total de 2,2 kms. con un desnivel de 260 metros. Kmz disponible aquí.

4.- El último de los "tracks" incluye el retorno que seleccionamos en nuestro caso, al disponer de un único coche. En este fichero encontrarás la combinación de coches, pero ubicando el de cabecera entrando al inicio del Barranco de Guadajana, opción que no hemos seleccionado. También incluye el retorno por el coche de cabecera pero en este caso subiendo por senderos y caminos. Este retorno supone un total de 3,2 kms. con un desnivel de 470 metros. Buff, veremos como va el tema. Además el calor, a hora tipo de retorno, aprieta con ganas. La idea inicial es que uno de nosotros haga este retorno por el coche de cabecera. (Kmz disponible aquí.)

Tal y como hemos apuntado en la información de "tracks", hemos decidido buscar la entrada habitual al Lentegí, evitando el descenso-combinación con el Barranco Guadajana. Esta entrada evita la parte superior del Lentegí que, como se apunta en varias entradas, puede llegar a ser bastante tediosa, con vegetación, etc. Obviamente, con niños, a la clásica. Para el retorno, inicialmente planteamos el retorno de uno de nosotros caminando por senderos y caminos, al no poder hacer la combinación de coches.

Partimos del pueblo de Lentegí, lugar en el que estamos alojados. De hecho, casi podríamos plantear salir desde nuestro alojamiento caminando, aunque decidimos subir el coche al aparcamiento de cabecera. Inicialmente asfaltado, pronto pasamos a camino de tierra, en buen estado y sin problema para todo tipo de coches. El estado de dicho camino puede cambiar con el tiempo. Nada es eterno. Desde la parte alta de pueblo de Lentegí hasta el aparcamiento de cabecera recorremos 2,6 kms. en ascenso con un desnivel de 100 metros. Unos 50 metros antes del inicio del sendero, que se cogerá a la izquierda del camino, se localiza una pequeña explanada en la que se pueden dejar varios coches. Y unos 30 metros más adelante, una zona pequeña a izquierda con espacio para un coche.

El inicio del sendero de aproximación está perfectamente señalizado por un cartel (siguiente fotografía).


Por delante tenemos un bonito descenso, por sendero cómodo y bien marcado, de 1 km. y 168 metros de desnivel. Los pequeños están contentos, hoy no hay prácticamente aproximación y para ellos el retorno será inmediato. En poco más de 15 o 20 minutos estaremos en el inicio del descenso.


Desde el sendero observamos el Barranco del Agua (siguiente fotografía).


En cierto punto atravesamos el Barranco del Agua, a su margen derecho.


Para seguir sendero.


Luego veremos la parte alta del Barranco Guadajana (siguiente fotografía). La parte alta de este barranco supone otra de las posibles entradas al Lentegí, haciendo la combinación de descensos.


Para llegar al inicio de descenso, concretamente a la parte baja del Guadajana, que lleva un poco de agua (siguiente fotografía).


Unos 50 metros aguas abajo, en la zona de la cabecera de un pequeño rápel, nos cambiamos a modo "barranco". Descendemos esta pequeña dificultad de la parte final del Guadajana (siguientes fotografías), antes de entrar al Lentegí.


Las dificultades se suceden. El caudal es muy bajo en este punto.



Ellos empiezan a asumir tareas, como la de recuperación de cuerda. Lo hacen con ganas.


También empiezan a equipar cuerda. Que si un ocho por aquí, que si sobra mucha cuerda, que si ...


En pleno Lentegí, el caudal se va incrementando paulatinamente. Es de agradecer. Estamos a finales de julio y el agua es lo mejor para refrescarnos. El neopreno es indispensable.



El agua se ve muy limpia y en algunas zonas coge las típicas tonalidades verdosas.


Son varios los destrepes por los que progresamos.



Un giro de noventa grados a derecha y accedemos a una zona excavada muy estética. Ellos se adelantan. Siempre tienen prisa.


Ahhh, era para hacer un poco el pinzas en sus paredes. Eso no da para tobogán.


Esta zona es una de las más interesantes del Lentegí.



En la que además de varios destrepes, también empezamos a encontrarnos con algunos saltos, de un nivel y altura ideales para los pequeños. Se adjunta un vídeo FULL-HD de uno de los saltos. En esta zona también observamos alguna surgencia o aporte de agua. Aquí las pozas nos obligan a nadar pequeños tramos.



Y en las siguientes fotografías otro de los saltos.



Para volver a meternos en cuerda, en dificultades de escasos metros.


Algún tramo de desarrollo horizontal nos permite disfrutar del sol y del agua. No hay prisa. Hoy nos sobra el tiempo.



Ellos siempre buscando todo lo que se pueda "toboganear".



Aunque no debemos olvidarnos que debemos comprobar los puntos de recepción. En algunas zona de recepción encontramos un suelo irregular con considerables diferencias de profundidad entre sus puntos.


Para entrar en la que posiblemente sea la dificultad más estética del descenso, su C27, que se hace en agua (siguientes fotografías). Aunque en las topos se indica C27, a mi cuerda de 25 le sobraba un poquito. Pero bueno, mejor que sobre que quedarnos cortos. Este descenso requiere de 2 cuerdas de 30 metros + cuerda de "backup", equipamiento de vertical, neopreno obligado + los kits habituales de descenso de cañones.





En la siguiente fotografía la C27 desde la base.


En la siguiente zona estaremos, en varias dificultades, acompañados de un nutrido número de abejas. Me imagino habrá colmenas cerca. Aquí los niños deben progresar con cuidado para evitarlas. Bueno, y los mayores también.



Son muchos y variados los destrepes que, a priori, no suponen dificultad técnica alguna. Al menos con este caudal.




Según nos aproximamos al final, el caudal se incrementa. Algo más no vendría mal. Hacemos uso de las cuerdas en varias ocasiones. Siempre en dificultades de pocos metros.




El barranco está bastante bien equipado, con cabeceras para progresar en agua. En algunos casos también fuera de ella.


Varias cascadas son altamente estéticas, bien formadas.


No desaprovechamos ninguna ocasión para que el agua nos sacuda un poco la cabeza.




Eso no da para mucho.


Empezamos a observar signos de civilización en la forma de variadas tuberías que captan el agua del Lentegí. Ante esto pensamos que el final del descenso está próximo.


Las tuberías recorren el río a lo largo y ancho.



Aunque parece que el final está próximo, este tramo incluye un buen número de destrepes y dificultades en cuerda.


Buscando cualquier cosa para alargar la diversión, todo salto es bueno, siempre y cuando tengamos la profundidad suficiente.


El final no estaba tan próximo como parecía. Este tramo final se hace un poco tedioso, especialmente al ser el de menor interés.


Aunque en algún punto nos encontramos también con bonitas dificultades en cuerda.



Y tuberías, que abundan por todas partes.


Hasta llegar a unas construcciones, a nuestra derecha y, a los pocos metros, a un camino de hormigón. La carretera está ante nosotros.


Antes de llegar a esta zona, uno de nosotros debería coger el sendero que, en 3,2 kms y 470 metros de desnivel, nos llevaría al coche de cabecera, mientras el resto esperaría en el río. Afortunadamente, el descenso lo compartimos con un grupo de Murcia, entre los que se encontraban algunos bomberos de dicha comunidad. Sobra decir que se portaron muy bien y se ofrecieron a llevarme en coche al de cabecera. A todos ellos, muchas gracias y espero que la vida os traiga muchas actividades en la naturaleza.