jueves, 3 de septiembre de 2015

Vía Verde de Laciana (Villablino-Caboalles de Arriba, Laciana-León)

"No a la burocratización de la práctica deportiva de la espeleología en Galicia"

Pequeña vía verde que supone, ida y vuelta, un total de 12,5 kms, con un desnivel muy suave en sentido Villablino-Caboalles. Si en la otra de las vías verdes de la provincia de León observamos un entorno agrícola en una zona predominantemente llana (Vía Verde del Esla en Valencia de Don Juan), en esta ocasión estaremos inmersos en una vía y entorno minero, rodeados de montañas. Hace más de 60 años se cerró la Vía de Caboalles, un ramal que transportaba el carbón desde los pozos mineros de la zona hasta la línea de ferrocarril de vía estrecha que conectaba Villablino y Ponferrada.

La ruta la iniciamos en Villablino. No incluimos mapa al no tener pérdida alguna. Antes de entrar en la localidad de Villablino, en una gran rotonda, un aparcamiento e información sobre la vía verde es el punto de partida (siguientes dos fotografías).





En la zona observamos información sobre dos rutas, en verde, la propia vía verde que nos trae a esta entrada, hasta Caboalles de Arriba; y la Reguera Cabada, azul, que comparte el tramo de la primera y sigue desde Caboalles. Esta segunda ruta no es recomendable para niños dado que presenta un cierto desnivel aunque, de desearlo, siempre se puede intentar. Nosotros nos limitaremos a la vía verde. En el punto de salida observamos varios vagones, elementos característicos de esta antigua vía férrea minera. Y un interesante cartel nos informa de la historia de la vía férrea por la que ahora circulamos. Observamos que este entorno está totalmente vinculada a la historia de la minería en la zona.



Nos llama la atención el entorno montañoso y muy frondoso.




En el recorrido veremos varios pozos e instalaciones de explotación de carbón.




El recorrido presenta barreras de protección en madera en varios puntos.



En continuo pero ligero ascenso nos vamos acercando a Caboalles.


Atravesamos algunos cruces con vías secundarias, perfectamente señalizados.




Antes de entrar en Caboalles de Arriba observamos a nuestra derecha el Centro de Interpretación del Urogallo, que incluye varias exposiciones y recreaciones de las construcciones típicas de la zona.


Y en Caboalles de Arriba, punto final de la vía verde, reponemos líquidos en una fuente.


En esa zona una gran plaza, las piscinas públicas, entre otras instalaciones, son parada obligatoria. Mientras los pequeños se divierten nos adentramos en el primer tramo de la ruta de Reguera Cabada, observando que tiene un desnivel que hace que la descartemos para los pequeños, al menos en esta ocasión.


Iniciamos el regreso sobre nuestros pasos.


De regreso, en su totalidad en forma de vertiginoso y rápido descenso, cruzamos la pasarela sobre la C-631 (siguientes fotografías).



En el descenso también observamos las fantásticas instalaciones del camping municipal. Una puerta en la alambrada nos permite acceder a las instalaciones y tomar algo en su cafetería-bar. Por cierto, la gente que lo lleva encantadora. También dispone de cabañas que pueden ser una muy buena opción, en un entorno muy bonito, como alojamiento, tanto ahora en verano, como en la época de esquí en invierno, al localizarse muy cerca la estación de esquí de Leitariegos (ver entrada esquí para niños). 


Para seguir ruta en su tramo final.


Y de nuevo en el aparcamiento de partida.


Siguiendo ruta sobre cuatro ruedas, hacia Babia, en nuestro camino hacia tierras de Caldas de Luna, en la que cambiaremos de actividad de la bici por la de los descensos de cañones, no podemos resistirnos a parar en el Puente de las Palomas (siguientes fotografías). Recuerdo que, cuando era un niño, si alguno se portaba mal se le amenazaba con enviarlo al puente de las palomas. Espectacular puente a 82 metros de altura sobre el río Sil, formando un estrecho barranco. En la guerra civil los franquistas lo utilizaban para deshacerse de los cadáveres de los fusilados. A otros los tiraban desde el mismo puente. Muy cerca se localiza la fosa común de Piedrafita de Babia. Es nuestra historia más dura y triste, y los pequeños también deben conocerla.



Queremos destacar, para finalizar, una buena noticia, en concreto, la aprobación y dotación económica para el desarrollo del Camino Natural de 9,8 kms. que unirá Villablino y Villaseca de Laciana. Esperemos poder visitar Villablino pronto para recorrer este nuevo trazado.

lunes, 31 de agosto de 2015

miércoles, 5 de agosto de 2015

Ruta del Río Rato (Lugo)

"No a la burocratización de la práctica deportiva de la espeleología en Galicia"

Volvemos a Lugo, unos de los mejores lugares del planeta para ir de pinchos, a una de las rutas que tenemos pendiente. Si en la ocasión anterior nuestras bicicletas se centraron en una de las rutas posibles a lo largo del río Miño, en pleno invierno, en esta ocasión recorreremos el río Rato, en verano. No sabría si prefiero el invierno o el verano, el paisaje en cada una de las estaciones aporta cosas muy diferentes.
 
Ruta totalmente recomendable con niños y sencilla para hacer en bicicleta. En total, 23 kms. en una ruta no circular.

En el fichero kmz adjunto para google-earth el punto de partida y el track de la ruta realizada. Y el correspondiente mapa en la siguiente imagen. El icono con la bicicleta verde representa el punto de partida.



Desde las proximidades del balneario de Lugo, a orillas del río Miño, iniciamos la ruta siguiendo su curso. Haremos los primeros kilómetros a lo largo del Miño, hasta la desembocadura del Rato. En la siguiente fotografía el aparcamiento, en pleno paseo del Miño, inicio de la ruta.


Pasaremos por debajo de una rotonda de coches sobre-elevada para, seguir por un bonito paseo con árboles.  



Se llega a un gran parque que recorremos antes de dejar el Miño y coger el afluente que llega en esta zona, el Río Rato.


Un túnel nos permite atravesar la N-VI. A nuestra derecha el río Rato encauzado. 


Ahora únicamente es cuestión de seguir la senda de tierra. Prácticamente sin pendiente alguna. Ruta muy recomendable para niños. Libre de coches a excepción de dos cruces de carretera secundaria en la que no vimos vehículo a motor alguno. 


Otro pequeño paso inferior nos evita todo contacto con vehículos que no sean bicicletas o peatones.


En varias ocasiones atravesamos el río Rato por puentes de madera. Es agosto y presenta muy poco caudal. Es un río de pequeño porte, pero bonito. Tendremos que regresar en invierto para verlo con buen caudal. Los ríos en carga muestran su estampa más bonita y espectacular. 


Muchos tramos del recorrido tienen árboles. Es un día de mucho calor, y se agradece. 


Un centro de interpretación y un bar-restaurante encantador. No podemos resistirnos a tomar algo.






Seguimos ruta río arriba. Los juncos son característicos del cauce.





Con varios cruces por pequeños puentes de madera.




Y pasos inferiores.


Llama la atención la arquitectura de algunas casas. Nada que ver con la actual. 





Analizamos algunas de las frases que "decoran" los puentes. 


Para seguir pedaleando.



A lo lejos se divisan varios edificios de Lugo. El paisaje cambia, se vuelve ligeramente urbano. La proximidad a la ciudad se hace notar en el río (negativamente claro).


Entramos en una zona de huertas. 


Y el primer cruce con una pequeña carretera.






Algunas pintadas muestran el descontento existente en la población. Uno de los niños pregunta sobre la pintada. Estos quieren saber de todo. Les hablamos de la crisis, del paro, de los desahucios y de las clases sociales.


Uno de ellos nos dice que vieron las clases sociales en el colegio en el tema de la edad media de "coñecemento do medio", que eso era otra época. Para no contradecir a los docentes de los pequeños, les comentamos que en esa época se definió claramente el concepto de clases sociales, y lo lógico es verlo en ese contexto, pero que en la actualidad están igual de vigentes. Para prueba, les preguntamos que nos enumeren las clases sociales que les enseñaron y les mostramos que siguen existiendo tal cual en la actualidad.  


En el horizonte el puente del tren. Recuerda a algún acueducto romano. 




También hay tiempo para bajar algunas escaleras en bicicleta, a modo de entreno en BTT.




En un puente de madera grande cogemos a la izquierda, sin atravesarlo (siguiente fotografía).


Un túnel y llegaremos a un área recreativa, en la que comeremos, antes de iniciar el regreso sobre nuestros pasos.



De regreso al punto de partida, seguiremos el paseo en paralelo al Miño, pero contracorriente. Aguas arriba veremos, en el margen contrario, el club fluvial de Lugo, con piscinas. Unos metros más arriba, se puede acceder a un dique en el río, punto ideal para pegarnos un baño, especialmente en un día tan caluroso como este.



Después seguimos hasta el área recreativa de los Robles, en la que nos pegaremos otro baño, antes de regresar al aparcamiento de inicio de ruta, en el que damos por finalizada la actividad.


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