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domingo, 4 de septiembre de 2022

Cueva de Puente Inguanzo (Inguanzo, Asturias)

A finales de los 90 visité esta cueva en una actividad que nos llevó por varias de la zona (enlace a fotografías de dicha actividad en la cueva de Puente Inguanzo disponible aquí). En 2022 visitamos nuevamente la zona para hacer algunos barrancos. Posteriormente nos desplazamos a Cantabria para hacer espeleo. En la cueva cántabra de la Vallina mi hijo pequeño descubre su pasión por las gateras. Ante esto, decido llevarlo a la Cueva de Puente Inguanzo, próxima a la localidad de Inguanzo, en la zona de Cabrales, en Asturias. Trataré de aportar información de referencia para dicha actividad, además de un completo reportaje fotográfico. 

Tenía claro el aparcamiento de cueva, que ahora registro y adjunto en fichero kmz. Desde ese punto, recordaba que la boca estaba tras la alambrada de protección de caída de rocas-piedras de la carretera, pero no la zona o punto de la misma. Después de recorrer toda la red, para tratar de identificar la zona de cueva, o marcas de sendero de ascenso, no localizamos nada concluyente. Ante esto, tiramos de móvil y visitamos varias páginas web, blogs, etc. de grupos que han visitado la cueva. En todas lo mismo, que si lo pasaron muy bien, que si fueron con Juanito, Luisito, y Tarantanito, que muchas risas, pero para nada información de interés para localizar la boca de cueva, algo habitual ahora en muchas entradas y redes sociales. Decido esperar un poco en el puente y, a los pocos minutos, lo atraviesa un vecino de Inguanzo. Lo paro y le pregunto por la boca de cueva. Se ofrece a señalármela directamente. Nos juntamos en el aparcamiento y me indica el punto en el que se ubica la boca, que no se aprecia desde la carretera al estar tapada por vegetación. También me apunta la forma de acceder, y la posible conveniencia de una cuerda de cinco metros para el tramo de descenso por la red metálica. De todo corazón, muchas gracias, ...

En el párrafo anterior se incluye fichero con el punto de aparcamiento. La cueva se localiza a unos 10 metros de altura, tras la red metálica de la carretera, próxima al borde de la misma en la zona de aparcamiento. En la siguiente fotografía, desde el aparcamiento, delimitación de la red metálica y el punto aproximado en el que se localiza la boca de cueva, no visible desde el aparcamiento


El aparcamiento es amplio para un buen número de vehículos. Nos cambiamos en el mismo. No es necesario material de vertical.


Unos 50 metros por la carretera, en dirección contraria a la boca de cueva, y nos encontramos algún senderillo poco marcado que asciende. Aunque subimos por el primero a machete (siguiente fotografía), más adelante existe otro más marcado, entre tojos, mucho más transitable y accesible.


Atravesamos una alambrada y continuamos ahora hacía la zona de la red metálica de la carretera. Volveremos a atravesar la alambrada y vemos un sendero muy marcado que desciende unos metros. Casi de inmediato nos topamos la red metálica. Nos colaremos por debajo y tendremos que descender una tramo de unos 4 metros. En el caso de llevar niños o gente que no se mueva bien, una cuerda de 5 metros de ayuda en este punto puede ser interesante. En nuestro caso no llevamos nada.


Una boca de entrada pequeña para, casi de inmediato, ..., meternos en una gatera. La siguiente fotografía de acceso a cueva.


Improvisamos unas rodilleras con cinta americana, dado que esta cueva tiene unas cuantas gateras.


En la primera gatera, bastante cómoda, encontramos algunos tablones en el suelo colocados para facilitar la progresión, y posiblemente para evitar barro y agua en ciertas épocas del año. Luego una galería de dimensiones medias, con una altura que no supera los 6 metros.



Para volver a meternos a nuevas gateras. Sin duda, cueva entretenida, ...


Y más gateras, ...


Con tramos intercalados de dimensiones medias, en las que aparecen algunas pequeñas salas y los techos ganan unos cuantos metros de altura.


En otro punto progresamos en oposición.


Accedemos a una sala amplia, con un etiqueta de 1982 que señaliza el punto 17. Desde aquí dos posibles continuaciones. Seguimos por la más aparente y pisada.


Para volver a progresar por nuevas gateras, cómodas y con el suelo de arena.


Una trepada, avanzamos por una zona de pequeños caos, para llegar a uno de los puntos más interesante de la cueva, con formaciones azuladas. Nos viene la memoria la visita que hicimos hace años a otra de las cuevas asturianas, Torca Juanín, con su impresionante sala azul, que acumula una gran cantidad de formaciones azuladas de ciertas dimensiones, en comparación con las que aquí observamos.








La jefa de la actividad descansa un poco, ..., al menos hasta que sus hijos deciden incordiarla, más o menos pasados 5 o 6 segundos del inicio de la siesta.


Aunque en muchas referencias se indica que en la zona de las formaciones azules finaliza la cueva, indicar que no es así. La cueva continua por una pequeña gatera, que nos deja en una galería de dimensiones medias que, a los 30 metros, nos vuelve a meter en otra gatera. En esta zona decidimos darnos la vuelta. Dejaremos la zona de las formaciones verdes para otra ocasión, ...


Mis hijos disfrutan realmente con las gateras, ... (no conocía esta faceta de ellos). Sabía que estaban enamorados de los toboganes en barrancos, de la progresión vertical en cueva, pero no tenía esta apreciación respecto a las gateras. De hecho, fue una petición de ellos, que los llevase a una cueva con muchas gateras.


Entre gatera y gatera también encontramos pequeñas salas y galerías con algunos espeleotemas.




Y también estrechas, ...


Desandamos el paso en oposición.



Para volver a arrastrarnos, ...





Nos falta la gatera de salida.


Y algunos de los participantes sale cagando leches dada la alta concentración de arañas en la entrada de la cueva (no entiendo la aversión que alguna gente le tiene a estos animales). En las siguientes fotografías la salida y boca de cueva.



Luego, en el exterior, ascendemos el tramo de la red metálica. Utilizar la espalda contra la alambrada en oposición es un buen método de progresión.


Desde esta zona observamos nuestra casa con ruedas.


Por sendero muy marcado, entre tojos, descendemos a la carretera.



Poco más de treinta metros por carretera y estamos en el vehículo. Tenemos toda la tarde por delante, ideal para completar con otra actividad en la zona.

sábado, 27 de agosto de 2022

Cueva del Pando (Pando, Asturias)

Hace un día de perros en Asturias. Quedarnos todo el día en la AC no es una opción. Decidimos visitar una pequeña cueva, la del Pando, de la que no tenemos topo, ni información alguna. Tenemos referencia de que algunas empresas la trabajan. 

De forma resumida, localizada en las inmediaciones de Pando, poco antes de Ribadesella, no requiere vertical y presenta un recorrido circular de unos 500 metros, con un cierto conjunto de espeleotemas, aunque a nivel deportivo no tiene interés alguno. Se adjunta kmz con aproximación a boca de cueva.

En la zona de aparcamiento nos encontramos una gran explanada con un prohibido aparcar excepto empresas autorizadas. Como somos buenos, no aparcamos en dicha zona. También, en las casas de la zona, hay señales de prohibido aparcar, a excepción del lateral de una de ellas, en la que hay espacio para tres coches o, en su defecto, para una AC y un coche. Llamamos a la casa para preguntar si hay algún problema en que dejemos la AC en ese enclave. Muy atento el propietario nos indica que sin problema alguno, que la peguemos bien al muro dado que no hay mucho ancho respecto a la carretera. Muchas gracias.

Por camino que sale de la explanada, a los pocos metros cogemos a derecha, luego a izquierda y en dos minutos estamos en boca de cueva (ver track).

Con una entrada de reducidas dimensiones.


De inmediato tenemos acceso a una sala de techo con unos cuatro metros de altura. En ella varias pintadas que, por lo que observamos, tienen su tiempo. Ninguna parece reciente. Algunas de los años 60.

Tratamos de ir recorriendo toda gatera y tubería que nos sale al paso, encontrándonos con alguna sala y unas buenas colecciones de espeleotemas en un estado de conservación bastante aceptable, especialmente pensando en el enclave de dicha cueva.


Aunque el desarrollo es muy pequeño, la familia dedica tiempo a cada rincón y a cada gatera.


Y así vamos haciendo el pequeño desarrollo circular, amenizado por todo rincón de la cueva.



El pequeño como siempre con su historia de calestenia, ...


Buscando todo agujero para ver posibles continuaciones, ...



También nos encontramos una sala de mayores dimensiones que la de entrada, con algunas columnas y todo tipo de formacciones.



Después de algo más de una hora, no da para mucho más, volvemos a superficie.



Todavía queda mucho día, sigue lloviendo, y es hora de cambiar de actividad. Un subastado nos espera.