viernes, 31 de agosto de 2012

Descenso de Barrancos con niños.: Cerves Superior (Cascadas de Tourón. Melón-Orense)

En este caso más que un descenso de barrancos se utilizará un par de puntos del Cerves para que los pequeños puedan disfrutar del agua y, de paso, practicar algunas de nuestra maniobras.

Este río presenta dos tramos practicables, el Cerves Superior (fotografías con un buen montón de años) y el Cerves Inferior.

Desde Melón coger la carretera, a la altura del Monasterio, con un cartel hacia las cascadas de Tourón. Sin dejarla llegaremos a ver un camino a la derecha, con una valla de madera para que no pasen los coches. Un cartel nos informa que es el camino a las cascadas. Coger ese camino para llegar, entre árboles, al cauce del Cerves. Desde este punto veremos unas escaleras en madera por el margen izquierdo y algunos miradores. Un lugar ideal para caminar y disfrutar del río Cerves.

NOTA DE SEGURIDAD: Este sencillo y pequeño curso ha dado un buen montón de accidentes, y algunos de ellos mortales.La mayor parte de los incidentes-accidentes se producen en el punto del puente que cruza el cauce, aparentemente sin peligro alguno, aunque la realidad supone todo lo contrario. En el camino de aproximación, en la parte inferior, cuando se cruza el cauce para coger el sendero de ascenso (actualmente con un puente de madera y escaleras), zona en la que habitualmente disfrutan algunos bañistas, podemos identificar un más que sustancial peligro que, en la mayoría de los casos, pasa desapercibido. Esta amplia zona, que aparentemente invita al baño, resbala más que considerablemente. Afortunadamente en verano al tener poco caudal gran parte de la superficie está seca. Tras producirse un resbalón, lo más probable es la de toboganear por una amplia y poco pendiente rampa que, tras un buen montón de metros, se precipita en una cascada casi vertical. En caso de producirse este incidente las consecuencias pueden ser fatales. En la actualidad, varios carteles advierten del peligro y piden precaución.

Puente que cruza el Cerves y escaleras

Desde el puente observamos, por la parte superior del río, una pequeña dificultad vertical ideal para la iniciación de los niños en vertical, aunque la dejaremos para otra, antes mejor iniciarse en seco.

Pequeño rápel con sorpresa, ideal para iniciar a los peques en vertical

Ascendemos cómodamente por las escaleras de madera y, antes de llegar a la parte superior, abandonad las escaleras por la izquierda para acceder al cauce (zona en la que falta un barrote de la barandilla). Precaución en el descenso al cauce para evitar cualquier caída, al existir varios metros de desnivel. Por este punto se llega a la poza de recepción de una C35 del Cerves Superior. Zona ideal para que los pequeños jueguen con el agua y practiquen algunas maniobras (natación, moverse bajo agua en movimiento en la caída de la cascada, saltos, etc.)

C35 del Cerves Superior

Buscando saltos

Recuperando temperatura al sol

El uso de neopreno, aunque no indispensable, es muy recomendable para que los pequeños puedan aguantar en el agua una gran cantidad de tiempo y, sin duda alguna, poder disfrutar del agua.

Otro punto de interés, también en las proximidades de Melón, son las pozas de la zona de la piscina. De siempre utilizada por los vecinos y visitantes para darse un chapuzón. En su última poza los niños también podrán disfrutar del agua. Algunos posibles saltos, así como un pequeño tobogán, permitirán a los pequeños hacer todo tipo de maniobras.



Saltos



Pequeño tobogán



Más pequeños saltos

Finalmente, es muy aconsejable, entre otros sitios, que visites Melón, O Casal, Serra y Ribadavia.


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jueves, 30 de agosto de 2012

Fichas acividad EC/DC 2012

Se adjunta información de solicitud fichas actividad de la FGE. He remitido email a los coordinadores de secciones. Fecha limite para enviármelas el 4 de septiembre.
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Estimados amigos:

Os recordamos que el día 7 de septiembre, a las 23,59 horas, es la fecha tope para enviar a la Vogalía las fichas de actividad y las memorias más destacadas de las salidas realizadas por vuestro club (incluídas salidas particulares y la participación en Campamentos oficiales o cursos de la Federación (como monitores o cursillistas).

Fechas de las actividades: del 1 de mayo al 31 de agosto. (Quien lo desee puede incluir hasta el mismo día 7 de septiembre).
Os enviamos la documentación que es necesario cubrir.

Incluye dos estadillos que debéis cubrir con los datos de las fichas de actividad, para facilitar la valoración de las mismas que realizará la Comisión Delegada. Esto se adjuntará a la memoria final que la FGE tiene obligación de enviar a la Xunta para la justificación de la subvención.
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En la entrada del blog http://ecdc-fge.blogspot.com.es/2012/05/fichas-de-actividad-formatos.html tenéis los documentos word para las fichas y relaciones.

martes, 28 de agosto de 2012

Cuevas del Pico Sacro (Lestedo, Boqueixón-A Coruña)

Hace unas semanas visitamos el Pico Sacro, próximo a la localidad de Lestedo, a pocos kilómetros de Santiago de Compostela. Mi memoria no guardaba nada de cuevas en esta zona. El único objetivo era el mostrar la zona a los pequeños ecedecianos.

Es un lugar magnífico y, para mi sorpresa, me tope con dos cuevas. De inmediato recordé varias noticias sobre las mismas, así como que nuestros compañeros del E.C. Mauxo, de Vigo, habían realizado algunos trabajos sobre la zona.

En una de ellas nos encontramos con una boca pequeña (1,5mx1m aprox.) de fácil acceso para, a los dos metros, una pequeña trepada. En la parte alta de la misma un par de metros de progresión y se inicia una pequeña rampa descendente que podría ser destrepable. Cuando me planteo los pasos a dar para destrepar, pensando en que las cuevas granitoides no tienden a presentar unos grandes desniveles, localizo dos parabolts en el techo. Esto indica que mejor no destrepar. Una pequeña piedra me informa que no son pocos los metros de lo que estaba pensando empezar a destrepar. Pues parece ser que esta cueva tiene cerca de 120 metros de desnivel.

Como primera reflexión. Viendo el elevado número de gente que visita la zona (magníficas vistas y muy cerca de Santiago de Compostela), muchos entrando con frontales, no estaría mal informar al respecto, para evitar que en el futuro se pueda producir algún accidente. Una pequeña placa un par de metros antes del inicio del pozo, anexa a los parabolts, no estaría mal.

Por otro lado, como espeleólogo, fue creciente el interés por información sobre estas cuevas. A nuestro regreso, después de un par de búsquedas, como esperaba, me topé con un libro-trabajo excelente de nuestros compañeros del EC. Mauxo, que os recomiendo totalmente.

Ø A Cova do Pico Sacro. En el interior de la compostelana montaña de cuarzo. Pico Sacro-Boqueixón-Galicia. E.C. Mauxo.

En este trabajo encontrarás una gran cantidad de información sobre este enclave (su fortaleza, edificios religiosos, expediciones históricas, leyendas, sus cuevas, topografías, formación, etc.)


lunes, 6 de agosto de 2012

Descenso de Barrancos con niños.: El Barrasil (Sierra de Guara - Huesca)

En todas las actividades, la planificación previa de los descensos a realizar suele ser una de esas tareas de campo que nos supone un cierto tiempo de trabajo. En el caso de descensos para niños la problemática y los aspectos a considerar cambian sustancialmente, y la forma de organizar y desarrollar la actividad también. Pero bueno, estos son otros temas, aquí nos centraremos en uno de los descensos realizados, el Barrasil, en la Sierra de Guara (Huesca).

El Barrasil fue nuestro primer descenso, hace un montón de años. Con posterioridad se vuelve a hacer otras tres veces, aunque como salida del descenso del Gorgas Negras. Es muy recomendable que todo descenso que se planifique para niños sea ampliamente conocido por nosotros, o como mínimo tener un leve recuerdo del mismo. Aunque, con el paso de los años, esos recuerdos pueden variar mucho respecto a la realidad.
Existe mucha y variada información sobre este Barranco, así como videos, etc.

Con esto en mente, el objetivo de esta entrada no es, en absoluto, proporcionar información sobre el mismo, únicamente aspectos relacionados con su planificación con niños.

Preparación previa y equipamiento.
Aunque es un descenso que no requiere vertical, en este caso, metemos una cuerda de 15 metros y 3 equipos de vertical. En nuestra memoria más lejana tenemos recuerdo de una zona de bloques que, aunque no nos supuso problema alguno en su día, en el caso de niños, queremos tener algún medio para poder descolgarlos e izarlos con toda seguridad, en el caso de ser necesario. No hizo falta en el descenso pero hay que contemplar esta posibilidad en todo descenso, aunque a priori sea de desarrollo horizontal.
El equipamiento de los pequeños debe ser de igual calidad que el nuestro (neoprenos completos-en este caso de 3-4 mm.; escarpines; casco de espeleo-cañones de su talla que, aunque no les suele gustar a los niños, es fundamental hacer un buen ajuste del casco a sus pequeñas cabezas). Los pequeños tienden a perder temperatura muy rápido y un correcto equipamiento es fundamental. Además, en otro caso, lo que debería ser divertido para ellos, se podría convertir en una mala experiencia y, por tanto, en un no querer volver a meterse en un cañón. Es fundamental que se diviertan en la actividad y, en el mejor de los caos, que les sea un día inolvidable. De todo el equipamiento de los pequeños es el chaleco salvavidas, sin duda alguna y en el caso de que no sepan nadar, el más importante. Este debe ser apto para la edad del pequeño, y estar perfectamente adaptado-ajustado al mismo. Cada niño en estas condiciones, con chaleco y sin saber nadar, deberá estar acompañado en todo momento de un deportista adulto.
Otra parte importante es la alimentación. En estos casos los tiempos de aproximaciones y descenso se incrementan considerablemente. Por lo tanto, una actividad que no necesitaría de agua, comida, etc., o al menos de muy poca, cambia considerablemente. Además, los niños no entienden de falta de agua o comida para reducir peso, o ante una cierta actividad. Por lo tanto, se mete en las sacas 3 litros de agua y comida variada.
En la parte de equipamiento, aunque existe el “kit” recomendable de barrancos, en este caso es obligado un pequeño botiquín, frontal, dos mantas térmicas y un par de velas y cerillas de las que encienden mojadas. Cualquier incidente con un pequeño requerirá de facilitarles lo máximo la permanencia en el barranco y, en ese sentido, unas mantas térmicas y una vela para calentar el ambiente es algo fundamental. Es posible que en el futuro también se añada algún saco de dormir mini en los botes estancos.






Aproximación.
Partimos de Rodellar y, con todo repartido en dos sacas (para dos adultos), iniciamos la aproximación. Nos acompañan dos pequeños, uno de 7 años, con un buen nivel de natación, y otro de 4, que únicamente se maneja en piscina con manguitos.



Aunque lo ideal en barrancos para niños es que sean de aproximación inmediata, en este caso les tocará una cierta pateada que, en su caso, no es pequeña. Es fundamental que el caminar no se convierta únicamente en caminar. Debemos acompañarlo de juegos, historias sobre la zona, fantasmas, así como diversas explicaciones que les enseñe todo tipo de cosas sobre el entorno natural en el que se encuentran. Sin duda alguna Guara da mucho juego para todo esto.

Unas paredes repletas de escaladores les llama la atención. En los primeros tramos tratan de emularlos posiblemente pensando que esos techos están al alcance de cualquiera. Pronto descubren todo lo contrario. Pero bueno, el espectáculo de tanto colgado nos da juego para contarles todo tipo de historias, así como para comentarles algunos detalles sobre este deporte y sus practicantes. Entre otros aspectos les hablamos de una cosa llamada gravedad y que, en Guara, no afecta a todos por igual.
Un poco después estamos en el río, ese río, el Mascún, una auténtica maravilla natural. Cruzarlo en un par de puntos del recorrido sin mojarte se convierte en un reto para los pequeños. Ayudamos a uno y luego vamos por el otro pequeño. Al otro lado vemos que el primero está entretenido y curioseando con algo. Al llegar, una culebra escapa del pequeño. Es un animal que fascina a los niños y, en muchos casos, les produce un cierto temor. Es la primera culebra en libertad que ven en su vida. Surgen todo tipo de preguntas. Que si cuantas hemos visto en nuestra vida. Si nos ha picado alguna. Que si te pican mueres, etc., etc., etc. En resumen, tal y como pudieron comprobar, esa culebra tenía muchísimo más miedo de nosotros, que nosotros de ella. No perdió nada de tiempo en desaparecer de nuestra vista.
La surgencia de Mascún les llama la atención, la roca escupe agua. Los pequeños recuerdan alguna de sus actividades de espeleo y que bajo tierra existen grandes cantidades de agua. Y que cuando los volvemos a llevar a Cortiñas. 
Después aparece una formación natural que, aunque la hemos visto una gran cantidad de veces, siempre nos deja perplejos, el delfín de Guara. Este puente de roca nos da mucho juego para, entre otras historias, contarles como se forman estos cañones, y del enorme poder que tiene el agua.
A la izquierda nos encontramos la garganta de Andrebot, por la que continuamos en una senda marcada y siempre en ascenso. A la derecha la cueva de Andrebot  llama su atención. El ascenso debemos tomarlo con calma. Cada cierto tiempo parar. Una historia, un poco de agua, y a continuar.


Poco a poco se van comiendo la subida. Llegamos al alto y en nuestra memoria era casi inmediato el acceso al cauce pero, en absoluto, todavía queda una buena bajada, por el camino de Chasa, hasta tocar agua. Antes de iniciar el descenso hacia el cauce del Barrasil, en el cartel que señala Barrasil, Otín, Nasarre, Rodellar, les hablamos de estos lugares.

Y con todo esto, aunque en algunas guías, etc., señalan que el tiempo de aproximación al Barrasil es de 1h30m, en este caso, con pequeños, nos ha supuesto un total de 3h30m. Como se puede observar, es importante planificar la actividad con unos tiempos muy, muy por encima de los considerados en una actividad sin pequeños, con unos márgenes muy superiores al doble del tiempo habitual. Además, lo que se puede considerar como una aproximación pequeña, para ellos, se convierte en una dura y larga.


El descenso.
Antes de iniciar el descenso comemos. En todo momento tratamos de tener bien hidratados a los pequeños. 3h30m de aproximación les ha supuesto un cierto esfuerzo. Después de comer nos metemos en los neoprenos. Aunque el día anterior habíamos mirado la predicción del tiempo para la zona, que era nublado, para nuestra sorpresa, justo en el momento de estar equipados, nos cae una tormenta. Resguardamos a la tropilla en una zona de la yesera que estimamos segura (por el tipo de material y ante lluvia pueden producirse desprendimientos, seleccionar bien la zona y, en caso de duda, mejor bajo la lluvia), en espera de que pare y, ante todo, nos planteamos el abortar la actividad e iniciar el retorno por el camino de aproximación. Entre las 3h30m de retorno y el descenso, y con todos los datos que recordamos del Barrasil, siempre pensando en que progresamos con dos niños, al final decidimos no abortar la actividad y, con calma, hacer el descenso. Se inicia bajo la lluvia y, afortunadamente, a los 30 minutos aprox. volvemos a ver el sol.



Una zona de bloques-caos, llamado Bocazal de los Gatos, obliga a los pequeños a practicar con los destrepes y trepes, unido a alguna oposición. En algún caso tenemos que hacer descuelgue manual de niños.

En algunos de los cañones que he hecho alguna vez me encontré cañonistas franceses con niños. En el descenso nos encontramos un grupo de cañonistas franceses, que vienen del Gorgas Negras. Se acercan, al ver al más pequeño con su chaleco salvavidas haciendo el “pinzas” por las pozas, para preguntar por su edad. El pequeño, al ver que cañonistas mayores se acercan a darle ánimos, está que no entra entre los bloques del caos. No lo había pensado antes, pero al encontrar pequeños en un descenso, unas palabras, les suele hacer mucha ilusión. Me gustaría poder ver a estos pequeños contando sus “batallitas” en el colegio a la vuelta de vacaciones. Seguro que lo que era un salto de un metro se convierte en unos pocos más (-:



Para facilitar a los pequeños la progresión por las badinas, sin obligarles a nadar esos tramos, utilizamos nuestras sacas con bote estanco a modo de flotadores. Tirando de ellos progresan cómodamente y, de paso, se lo pasan muy bien. Ojala alguien nos llevase a nosotros así en alguno de los cañones que hemos hecho.


Las paredes crecen y el barranco gana en espectacularidad.



Y al igual que el día anterior, en el Vero, le dedicamos un cierto tiempo a los saltos, una de esas dificultades que tanto le gusta a los niños.


 

Finalizamos el descenso con una larga badina, de aproximadamente 300 metros. Sin duda alguna, un buen tramo de natación para los niños. Como en otras badinas, nuestras sacas tiran de los niños, que progresan agarrados a ellas. Sobra decir que, en estas dificultades, el chaleco salvavidas en los niños que no saben nadar se hace fundamental. Además, siempre deben ir acompañados de un deportista adulto. Hacia el final de la badina, observamos el Mascún en el margen izquierdo para, un poco más adelante, llegar al Puente de Pedruel, final del descenso.


Puente de Pedruel (final del descenso)

En este punto, en el que se localiza el camping Los Puentes, los pequeños esperan mientras uno de nosotros vuelve caminando a Rodellar por el vehículo. Aquí nos encontramos a dos catalanes que nos adelantaron en la subida de Andrebot hace un buen montón de horas. Al ver a los pequeños al final del descenso, casi siete horas después, no dudan en darles un efusivo hola y un saludo con el pulgar hacia arriba. Nuevamente los dos pequeños casi no entran por el puente. Los 45 minutos aprox. para estar de vuelta hace que, entre otras cosas, debamos planificar en nuestros bidones estancos tener ropa seca para cambiar a los niños. No es adecuado tenerlos cerca de 1 hora mojados, después de 7 horas de actividad (3h30m de aproximación y 3h30m de descenso), y en un día que no luce el sol excesivamente. Con estos datos, como mínimo, los tiempos considerados siempre deberán ser superiores al doble de lo estimado en guías y referencias (siempre y cuando estas sean conservadoras), además de añadirle unos buenos márgenes de tiempo.

En resumen, se lo han pasado muy bien y quieren repetir. Ha pasado casi un mes, y me encuentro escribiendo esta entrada. Ellos todavía hablan algún día del Barrasil, y que quieren hacer otro descenso.


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domingo, 5 de agosto de 2012

Descenso de barrancos con niños. Primer contacto: Río Vero. Tramo Puente de Villacantal-Barranco de la Fuente (Sierra de Guara-Huesca)

Esta actividad se constituye como un primer contacto de los pequeños con el mundo del descenso de barrancos. El objetivo es que se familiaricen con el material, la progresión y el medio. Las características del tramo hacen que la actividad no requiera una cierta planificación, tal y como veremos se hará necesaria en futuros descensos.

El Vero es uno de los descensos clásicos de la Sierra de Guara, en Huesca. Aunque con un caudal tipo no tiene dificultad técnica (otra cosa es con caudal alto), tiene como dificultad, para hacerse con niños pequeños, su longitud. En este caso, y dado que será su primer contacto con este deporte, y el objetivo es que se lo pasen muy bien y quieran repetir, se ha seleccionado un pequeño tramo del Vero. En concreto, el comprendido entre el Barranco de la Fuente y el Puente de Villacantal.

Existe mucha y variada información sobre este Barranco. De todos los enlaces existentes destacar el siguiente.:
Otros enlaces del río Vero.:


Preparación previa y equipamiento.
Es un pequeño tramo del Vero sin dificultad técnica, por lo que no se incluye ningún tipo de material de progresión vertical. Se incluyen neoprenos completos para los niños (3-4 mm.), escarpines, cascos (bien ajustados a sus pequeñas cabezas), chalecos salvavidas de su talla (en el caso de no saber nadar). Además, comida varia y agua. Es fundamental tener a los pequeños bien hidratados.

Aproximación.

Partimos de Alquezar. Nos acompañan dos pequeños, uno de 7 años, con un buen nivel de natación, y otro de 4, que no sabe nadar.
Por las calles de Alquezar

Desde el núcleo urbano de Alquezar cogemos el camino que, de inmediato, nos mete en el Barranco de la Fuente. En todo momento descendemos entre sus paredes. Sorprende la vista de la Colegiata de Alquezar.
Colegiata de Alquezar

Un gran número de pasarelas y escaleras en madera nos descienden hacia el Vero. Algún pasamanos hace que los niños tengan que progresar por un camino de roca. La aproximación, tomándola con calma, y siempre descendiendo, es de 1h.

Descenso-aproximación por el Barranco de la Fuente

Llegamos al Vero para apreciar el entorno de confluencia con el Barranco de la Fuente.




El descenso (en este caso ascenso).
En el cauce iniciamos, al revés de lo habitual en este deporte, el ascenso por el Vero. A los pocos metros nos encontramos una gran bóveda excavada por el Vero en su margen izquierdo. Es el lugar ideal para que tomen su primer contacto con el material y el entorno. Tras ajustarles adecuadamente sus neoprenos y, en el caso del pequeño, el chaleco salvavidas, se introducen en el agua bajo la bóveda. En un primer momento los dejamos con la gorra, para que no se vean agobiados por el casco. Los primeros contactos, mejor, poco a poco.


Los dejamos un buen rato en esa zona para que se familiaricen con el entorno y, por encima de todo, disfruten.




Al pequeño, lo que más le llama la atención, que pueda mojar su calzado sin que le digamos nada. Y pregunta, ¿pero puedo mojarlos?. Insiste en que quiere ir en escarpines. Después de un buen rato comprueba que no es una buena idea para progresar por los barrancos. Y con todo esto, continuamos el ascenso.

Avanzar por el agua con sus pequeñas "patitas" no les resulta fácil. Poco a poco le van cogiendo el tranquillo.


Tras unos tramos avanzan con cierta agilidad, siempre jugando y disfrutando.



Llegamos a una zona ideal para que prueben con otra de las técnicas típicas de progresión en cañones, el salto.


Es este momento el ideal para cambiarles la gorra por el casco. Fundamental que sea de su talla y que esté perfectamente ajustado. Aunque es algo obvio, los pequeños no son muy amigos de llevar casco, y mucho menos de que esté muy ajustado y amarrado por cintas.  



Y, ¿a quién no le gusta saltar?. Según la edad de cada uno se buscan distintos saltos, repitiéndolos en varias ocasiones y tratando de corregir la técnica y forma de entrada en agua. También, que no se puede saltar en todas partes, que existe una cosa llamada profundidad.




Curisosamente, me llama la atención que el pequeño no sabe saltar de pie. En todos los casos se lanza en plancha. Aunque trato de explicarle la forma de saltar de pie, una y otra salta en plancha. Ufff, me trae muchos recuerdos.


Después de un buen rato, y de un gran número de saltos, continuamos con el ascenso. A los pocos metros, son ellos los que están buscando rocas y puntos de salto para continuar con la diversión. Realmente le gustan los saltos.


Cuando los bloques desaparecen, o la profundiad hace imposible todo tipo de saltos, no queda otra que continuar.



Una pequeña corriente es ideal para meterlos entre la "espuma".


Y entre la aproximación, progresión y un gran número de saltos, entre otros, los dos pequeños se nos quedan dormidos en pleno cauce. Estos no entienden de tener que continuar. Aquí el tiempo tiene que estar planificado con mucho margen. Y si están cansados, lo mejor es parar y que duerman un poco. Sin pasarse, para que no se levanten como auténticos "zombis". Las sacas, cuerdas de estar disponibles, etc., pueden constituir un cómo colchón.



Al despertarse, es hora de comer un poco y, fundamental, hidratarlos. Proseguimos el ascenso, corto ascenso. Inicialmente los llevamos de la mano. Han despertado de su siesta aunque todavía tienen una cierta "caraja" encima.



Y llegamos al Puente de Villacantal, de finales de la Edad Media. Llama la atención la grandeza del puente respecto a lo minúsculo del camino-senda. Ha sido un tramo pequeño del Vero aunque, para los pequeños, ciertamente intenso y novedoso, además de muy divertido.


En el puente los cambiamos (es fundamental disponer de ropa seca para ellos) e iniciamos el retorno por el sendero cañonero en el margen derecho de regreso a Alquezar.


El sendero siempre en ascenso nos llevará a las proximidades de Alquezar.


Desde el sendero los niños identifican en el cauce algunos de los puntos de su ascenso.



Y si partimos con una imagen de la Colegiata de Alquezar, terminamos con la misma "estampa".


En algo más de 1 hora, y tras un tramo final de descenso, llegamos a Alquezar. En total han sido 5 horas de actividad muy relajada. El buen comportamiento de los dos pequeños en este tramo del Vero hará que organicemos un descenso para el día siguiente, algo más complejo para ellos en aproximación y desarrollo, aunque esta será otra historia.


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